Dudar y verificar, el camino para frenar la desinformación

La poderosa imagen aérea en la que se muestra un devastador incendio que circuló como si fuera de la Chiquitanía boliviana, pero correspondía a Brasil en 2017; la alarma por la noticia falsa de que el Arenavirus se contraía por consumo de hoja de coca o el montaje de imágenes en situaciones peculiares del “famoso” Lamborghini que llegó a Cochabamba; son solo algunos de los ejemplos de cómo va ganando espacio el fenómeno de la desinformación en el país.

Las “fake news” se popularizaron en el proceso electoral de EEUU en 2016, que colocó a Donald Trump en la Presidencia. En este tiempo una de las noticias falsas que más impacto tuvo fue el supuesto apoyo del papa Francisco a la candidatura del republicano que alcanzó más de un millón de interacciones en Facebook. El origen de esta publicación fue la web satírica WTOE 5.
Lo complejo es que “cuando luchamos contra la desinformación también estamos luchando contra las creencias de las personas”, añade Slipczuk.

Para Ana Matyzcyck, coordinadora del proyecto Verificado de Uruguay, es clave “educar a la comunidad porque la desinformación se combate también empezando a usar los términos correctos”.  Además, desde su perspectiva, “fake news” es un término que daña el periodismo.
Los Tiempos, Bolivia